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Cabrera Infante sobre Naipaul


El escritor ha definido su alegría por el premio Nobel y se felicita por pertenecer a la cultura inglesa y también a la hindú -pero en sus últimas declaraciones no menciona para nada a Trinidad. A su vez su premio ha sido recibido en Inglaterra, donde reside este vecino incómodo, con frialdad cuando no con aversión. Solamente Martin Amis declaró alegrarse -pero no demasiado. Pero la cantidad y calidad literarias de V. S. Naipaul, sea el que sea el futuro que disponga de su voz y de su estilo, la suya es la presencia de un escritor mayor en una literatura perceptiblemente disminuida. Muertos Evelyn Waugh y Anthony Burgess y ninguneado siempre Malcom Lowry, Naipaul es el único gran escritor inglés que vale la pena leer.


GUILLERMO CABRERA INFANTE, Las tribulaciones de V. S. Naipaul, El Cultural de El Mundo, 12 de diciembre de 2001.

Vargas Llosa sobre Naipaul


Afortunadamente, los muertos por la literatura, a diferencia de las víctimas de las cacerías, suelen gozar de buena salud. Espero que Sir Vidia S. Naipaul sobreviva a esta dosis de estricnina. Él es el mejor escritor de lengua inglesa vivo y uno de los más grandes que ha producido nuestra época. En sus novelas, ensayos, libros de viajes y memorias, que se ramifican por todo el planeta, el lector se deleita con una prosa excepcionalmente precisa e inteligente, castigada sin misericordia para eliminar en ella toda hojarasca, y con una ironía sutil, a ratos cínica, a ratos cáustica, que suele morder carne y hacer explícitas verdades que desmienten o ridiculizan las "ideas recibidas" de nuestro tiempo. No existe escribidor más incorrectamente político en el mercado literario. Nadie ha pulverizado con más sutileza y gracia en sus novelas, y con más contundencia intelectual en sus ensayos, las falacias del tercermundismo y las poses y frivolidades del "progresismo" intelectual europeo, ni demostrado más persuasivamente la demagogia, la picardía y el oportunismo que generalmente se emboscan tras esas doctrinas y actitudes. Por eso, aunque su talento haya sido reconocido por todo crítico con dos dedos de frente, suele ser universalmente detestado. 


MARIO VARGAS LLOSA, Predadores, El País, 20 de diciembre de 2008 (AQUÍ), recogido en El Lenguaje de la pasión, Alfaguara, Madrid, 2011.